No quería dar crédito a los incesantes rumores que anunciaban que la junta directiva de la COPE había decidido por fin dar la patada a Federico Jiménez Losantos y a César Vidal, ofreciéndoles un humillante contrato que les relegaba a ambos a compartir el programa La Linterna. Al fin y al cabo, lo de anunciar que Federico y César se iban de la COPE se ha convertido ya en una tradición para los Periodistas Digitales, Confidenciales Digitales y compañía.
Pero este año los rumores resultaban sustancialmente distintos, pues no anunciaban de una rescisión del contrato por parte de la emisora, sino un contrato alternativo que por su carácter abyecto, sería inaceptable para los interesados, algo que me resultaba más inverosímil si cabe que en años anteriores. Y sin embargo, este año, han acertado.
Los obispos han decidido prescindir de los presentadores estrella de la cadena en medio de una crisis brutal, lo que constituye el suicidio empresarial de la antes llamada Radio Popular. Y no solo en lo que afecta a la cuenta de resultados de la COPE, que tras la salida de estos dos prestigiosos comunicadores (y los que les sigan, que no serán pocos) sin duda va a experimentar un caída monumental, sino que además, demuestra la baja catadura moral de gran parte de la jerarquía eclesial española. Pues en lo que a caridad cristiana se refiere, los obispos deberían hacerle la ola a FJL, dadas las numerosas iniciativas que ha encabezado para paliar los efectos devastadores que está teniendo la crisis en los sectores más desfavorecidos, algo que no han hecho ninguno de los meapilas y católicos profesionales que trabajan en esa emisora. Quizá eso es lo que más les haya fastidiado.
Y en vez de eso, le han echado de la de la peor manera posible, con una oferta insultante para ambos comunicadores. Hubiera sido más honorable por parte de los obispos que simplemente les hubieran indicado la puerta de salida. Pero el coronel y su tropa de meapilas han optado por unas formas que recuerdan mucho a la que gastaba Marrano Rajao cuando apuñaló por la espalda a María San Gil. Y mucho me temo que esto no es casualidad.
En fin, una desgracia para la COPE, y sobre todo, para España y la libertad de expression. Espero que Federico, César y los más leales pronto desembarquen en una nueva radio verdaderamente independiente, de lo contrario, nos esperan un futuro color carbon.


5 comentarios:
Los obispones, me han dejado como muerto ...
Sugiero preguntar a De la Vega y/o Paco Vázquez, por si saben algo.
Ya lo dije en una entrada en mi blog: señores obispos, váyanse ustedes a la Santa Mierda. Un oyente menos.
Saludos.
Hay distintas versiones y valoraciones de los hechos, aunque menos que intereses. Intereses políticos, empresariales, económicos, ideológicos..., coincidentes en ciertos aspectos y divergentes, o radicalmente opuestos en otros.
La libertad de expresión, la libertad de pensamiento, la libertad de información, que tanto ansían acotar -más allá de los límites legales- los políticos , son sagradas, por representar una protección y una garantía frente al Estado o cualquier institución.
Si la fractura COPE-Losantos se produjera, y si respondiera únicamente a presiones internas, externas, o a ambas, resultaría un daño irreparable, uno más, a esas tres libertades anteriores.
Muchos desean fervientemente que se ejemplifique, condenando al silencio las voces que dicen lo que resulta difícil de digerir. Muchos aborrecen a personas como Federico, que, aunque alguna vez se ha podido equivocar o exceder (como cualquiera), representa -junto a algún otro- una independencia casi absoluta y, en cualquier caso, la coherencia de pensamiento. Pero esto no se limita a Losantos, nos afecta a todos.
No sabemos la historia al completo, se nos priva de datos, seguro, y eso no hace ningún bien, pues las interpretaciones pueden ser erróneas.
COPE puede finalmente decidir lo que sea, y asumir las consecuencias de su decisión. Losantos puede decidir lo que estime oportuno, y asumir las consecuencias de su decisión.
Que COPE haya optado por someterse a ciertas presiones y que sea ésa la razón única de esta movida se verá con el tiempo, analizando su línea editorial e informativa. Creo que hay algo más. Y también creo que ambas partes son capaces de llegar a un acuerdo, porque son conscientes de que los beneficiarios de esta ruptura serían, precisamente, los que en bloque los han estado atacando sin cuartel. Y conscientes de que los perjudicados seríamos todos los que deseamos ejercer sin más límites que el legal y el ético (no el que quieran imponer desde la política) cualquiera de las tres libertades citadas.
Por eso espero y deseo que se apacigüen las aguas y solventen el conflicto.
El señor Jiménez Losantos es un "profesional" muy poco profesional. Han hecho bien apartarlo de la COPE y para cuidar la imagen de la radio de la Conferencia Episcopal Española. Se puede hacer periodismo sin insultar a nadie. César Vidal es más erudito y más profesional, es educado y comedido. De él sí que lamento su partida de la COPE. Jiménez Losantos es un agitador y un maleducado con el que se pone delante suyo, ya se demuestra en sus continuos ataques contra los partidos políticos y hasta contra el propio Jefe del Estado, el Rey. Es intolerable que un periodista que se hace llamar "liberal" pida la abdicación del Rey que más ha hecho por España y por recuperar la libertad. Es simplemente grotesco. Jiménez Losantos se cree el adalid de la derecha "liberal" española y de la libertad pero no es cierto. No es de izquierdas ni de derechas, es simplemente un bellaco y un creído. No llega ni a la altura del betún de cualquier otro periodista profesional.
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